SCAT GreenLine: seguridad de solventes sin PFAS para un laboratorio más sostenible
5 de octubre de 2026La sostenibilidad en el laboratorio ya no es solo una tendencia, también se está convirtiendo en una necesidad técnica, regulatoria y reputacional. En este contexto, los solventes sin PFAS representan una alternativa de interés para los laboratorios que buscan reducir el uso de materiales fluorados y minimizar posibles fuentes de contaminación.
La gama GreenLine de SCAT Europe ofrece una solución para la gestión segura de solventes en HPLC, mediante Safety Caps diseñados con materiales libres de PFAS y flúor. Gracias a la reducción de la exposición a vapores, permite garantizar la seguridad en el laboratorio y evitar la contaminación de fondo.
¿Por qué utilizar productos sin PFAS en el laboratorio?
Los PFAS, conocidos popularmente como “químicos eternos”, están sometidos a una creciente vigilancia debido a su persistencia en el medio ambiente. En el laboratorio, además, la presencia de estos compuestos puede convertirse en un problema cuando interfiere con los resutlados de tus análisis de PFAS.
Por este motivo, es importante controlar no solo la muestra, sino también los materiales, reactivos y disolventes utilizados durante el análisis. Las fuentes de contaminación pueden introducir PFAS o compuestos fluorados en el proceso y afectar a la fiabilidad de los resultados. De hecho, las recomendaciones para el análisis de PFAS contemplan el uso de equipos y materiales que no contengan PFAS siempre que sea posible.
En muchos laboratorios, materiales como el PTFE han sido habituales por su resistencia química, pero la evolución normativa y la preocupación ambiental están impulsando la búsqueda de soluciones libres de flúor que mantengan el rendimiento sin comprometer la seguridad.
GreenLine: una alternativa basada en PEEK
SCAT GreenLine sustituye materiales fluorados por PEEK, un plástico técnico conocido por su resistencia química y térmica. Esta gama de Safety Caps ofrece un núcleo fabricado en polieteretercetona (PEEK), junto con conectores fabricados en PE en lugar de PFA. Esta combinación permite disponer de un sistema pensado para minimizar la presencia de materiales fluorados en el circuito de los solventes para análisis de PFAS.
Para los laboratorios que trabajan con LC-MS/MS, controlar estas posibles fuentes de contaminación es especialmente importante, ya que incluso pequeñas cantidades de contaminantes pueden afectar a análisis de alta sensibilidad. Scharlab también dispone de disolventes de alta pureza para el análisis de PFAS, desarrollados y envasados para minimizar la presencia de estos compuestos.
Seguridad en el laboratorio: sistema cerrado desde el origen
Uno de los principales objetivos de los Safety Caps es evitar que los vapores de solventes se liberen al ambiente del laboratorio. Al crear un sistema cerrado para la extracción de solventes, los tapones GreenLine ayudan a reducir la exposición del personal a compuestos orgánicos volátiles, mejoran las condiciones de trabajo y contribuyen a proteger la integridad de los análisis HPLC.
Compatibilidad y transición sencilla
Una de las ventajas más relevantes de GreenLine es su enfoque práctico: está pensada como una sustitución directa para los Safety Caps existentes de SCAT. Esto facilita la transición hacia soluciones libres de PFAS sin rediseñar procesos, modificar rutinas de trabajo ni realizar inversiones innecesarias en sistemas completamente nuevos.
¿Qué ventajas ofrecen los Safety Caps GreenLine para trabajar con PFAS?
Los Safety Caps GreenLine ofrecen diferentes ventajas para los laboratorios que trabajan con HPLC y análisis de PFAS:
Sí. Los Safety Caps GreenLine están diseñados sin PFAS ni flúor. Esto ayuda a anticiparse a futuras restricciones regulatorias, reduce el impacto ambiental asociado a los materiales fluorados y minimiza posibles interferencias durante el análisis de PFAS.
El núcleo de los Safety Caps GreenLine está fabricado con PEEK, un material de alto rendimiento que ofrece una elevada resistencia química y térmica, por lo que resulta adecuado para entornos analíticos exigentes.
Los Safety Caps GreenLine contribuyen a minimizar la evaporación de solventes y la exposición del personal a vapores potencialmente peligrosos. Su diseño permite mantener un sistema cerrado para la extracción de solventes.
Al prescindir de componentes fluorados como el PTFE o de conectores de PFA, se minimiza el riesgo de contaminación por flúor. Esto ayuda a reducir posibles interferencias y favorece la obtención de resultados analíticos más fiables.
Sí. Su compatibilidad 1:1 permite sustituir los tapones existentes de forma sencilla, manteniendo la lógica modular del sistema SCAT y facilitando la transición hacia una solución libre de PFAS.
Sostenibilidad en el laboratorio: una aplicación práctica
La sostenibilidad en el laboratorio no depende únicamente de elegir un material concreto. También implica mejorar la forma en la que se manipulan, almacenan y gestionan los solventes.
En este sentido, los sistemas cerrados, los diseños duraderos y la posibilidad de adaptar equipos existentes pueden ayudar a reducir consumos y evitar sustituciones innecesarias. GreenLine combina estos principios con el uso de materiales libres de PFAS para ofrecer una solución orientada a un laboratorio más seguro y sostenible.
Una decisión preparada para el futuro
Para los laboratorios que trabajan con HPLC, adoptar soluciones como GreenLine puede ser una forma concreta de avanzar hacia operaciones más sostenibles sin renunciar a la seguridad ni al rendimiento. La combinación de diseño cerrado, materiales libres de PFAS y compatibilidad con sistemas existentes convierte esta gama en una respuesta práctica a los retos actuales de cumplimiento, salud laboral y protección ambiental.
Conclusión: avanzar hacia una gestión de solventes sin PFAS
SCAT GreenLine ofrece una solución práctica para avanzar hacia una gestión de solventes sin PFAS, combinando materiales libres de flúor, sistemas cerrados y mayor seguridad en el laboratorio. Una alternativa especialmente interesante para laboratorios que buscan reducir posibles fuentes de contaminación y trabajar de forma más segura y sostenible.
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